Holdouts: un bonista reestructurado se arrepintió y demandará al país


Se trata del fondo Greylock, del magnate Hans Humes, que había ingresado al canje de 2010 pero se arrepintió; a favor de la Argentina: la cláusula RUFO está vencida; en contra: la derogación de la Ley Cerrojo

 

Menos de un mes después de la derogación de la Ley Cerrojo y antes de la llegada de las prometidas inversiones, sucedió lo que más se temía: el fondo Greylock, del magnate Hans Humes, que había ingresado al canje de 2010, se arrepintió y ahora le reclama al Juez Thomas Griesa que se le dé el mismo trato que a Paul Singer a través de la aplicación de la cláusula pari passu.


Otrora amigo, Humes se presentó en 2015 ante las Naciones Unidas en condición de "amicus curiae" para reclamarle al organismo que acelere sus sanciones contra el accionar de fondos buitre como Aurelius, Elliott o NML. Sin embargo, la derogación de la Ley Cerrojo, aprobada por el Congreso semanas atrás, le abrió las puertas para pedirle a Thomas Griesa que lo incluya entre los "me too", aquellos que reclaman el mismo trato que se le dio a Paul Singer.


Ocurre que a través de la sanción de la Ley Cerrojo, el Estado argentino se comprometió a cerrar sus negociaciones una vez finalizados los canjes de deuda. Esto suponía que todos aquellos que no acordaran cobrar su deuda con una quita del 60% en 2010, nunca más podrían hacerlo. La medida resultó exitosa, ya que el 93% de los acreedores accedió a arreglar su situación.


Todo se complicó cuando el juez Griesa falló en contra de la Argentina en la demanda iniciada por el magnate Paul Singer, amparado en una extraña interpretación de la cláusula pari passu, en la que consideró que NML debía cobrar el 100% de la deuda más los intereses correspondientes, a pesar de que el 93% de los tenedores de deuda había accedido a una quita del 60 por ciento. Años después, utilizó la misma lógica para fallar a favor de los "me too".



Reclamo argentino


El Grupo Varela, un grupo de 13 bonistas argentinos que no aceptaron la oferta del secretario de Finanzas, Luis Caputo, denuncian que les ofrecen cinco veces menos que a NML, cuando aseguran que pagaron cinco veces más por sus bonos. En este contexto, también amenazaron con iniciar una demanda.


A favor de la Argentina: la famosa cláusula R.U.F.O. vencida el 31 de diciembre de 2014.


Right Upon Future Offers, fue uno de los compromisos que la Argentina asumió con los bonistas que ingresaron a los canjes de 2005 y 2010, a través del cual, quedaba establecido que en si en un futuro el país acordaba con otros bonistas por una quita menor al 60 por ciento, inmediatamente todos los bonistas reestructurados debían tener acceso al mismo acuerdo.


Esta cláusula venció el 31 de diciembre de 2014, por lo que se supone que los bonistas reestructurados ya no pueden acudir a la justicia. La principal diferencia entre Greylock y los "mee too", es que estos últimos nunca ingresaron a ningún canje, por lo que jamás habían aceptado una oferta por parte de la Argentina.


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¿La derogación de la Ley Cerrojo puede ser considerada un incumplimiento de compromisos por parte de la Argentina?


Con la R.U.F.O. vencida, la única vía que les queda a los abogados de Greylock es la de argumentar que el país incumplió con un compromiso que había asumido por ley. Sin embargo, esa normativa fue derogada por pedido del mismo Thomas Griesa, por lo que en la Argentina confían que, al menos en su juzgado, esta causa no prosperará.

 

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